Auditoría energética casera paso a paso
Recorre cada estancia con una lista clara: corrientes de aire cerca de ventanas, sellos de puertas, temperatura en rincones fríos, etiquetado energético de electrodomésticos, y horas de uso real. Anota lecturas del medidor por franjas horarias durante una semana. Contrasta resultados con tu factura. Con esa radiografía, podrás decidir intervenciones rápidas como burletes, temporizadores, regletas con interruptor y ajustes de consigna que, combinados, entregan ahorros tangibles sin inversiones complejas.